fbpx

· Z I M P L A ·

Procrastinador_Zimpla1

001 · ¿Procrastinador o perezoso? Entrénate para ser feliz


¿Qué es lo que pasa en la mente cuando procrastinamos?

Ya sabemos por qué estás aquí. Porque como nosotros, a veces te relajas y haces mil cosas antes que por fin dedicarte a lo que tienes que hacer. Puede ser que procrastines con el estudio, con el trabajo o con el ejercicio. Para cualquier caso, te conviene seguir leyendo.

Todos tenemos un sistema en nuestra mente de recompensas. Esas recompensas pueden ser cualquier cosa que nos haga sentir bien o que nos haga sentir que terminamos alguna acción.

Por ejemplo… Me como un helado y siento un placer por el sabor y la sensación que me produce en la boca. Entonces la recompensa es ese placer del dulce.

Otro ejemplo, entro a instagram, pongo una historia y la persona que me gusta me envía un mensaje diciéndome que aparezco muy guap@.
Justo en ese momento tenemos una súper recompensa y eso produce en nosotros alegría y satisfacción.



¿Qué tiene que ver esto con la procrastinación? ¿Por qué son malas las recompensas?

No es que las recompensas sean malas, lo malo es que siempre estamos esperándolas en el corto plazo.

Zimpla Team


Aquí la explicación es simple, las cosas que más tendemos a procrastinar son las que menos recompensa tienen en ese mismo instante.

Por ejemplo; cuando vas al gimnasio, los resultados de tener un cuerpo espectacular toman meses en aparecer, por eso tantas personas dejan de ir tras apenas pasar unas semanas. Somos personas que al ver que la recompensa no llega inmediatamente, desistimos.

Examinemos algunas excusas que podrían resultar para evitar ir al gimnasio y “dejarlo para después”.

Dormí mal, no he comido, no tengo tiempo. hace mucho frío, hace mucho calor, no traigo la ropa preparada, no tengo tenis adecuados”…

Lo posponemos porque la recompensa es muy lejana, y entonces; caemos en la procrastinación.


¿Por qué y cuándo la procrastinación se convierte en un problema?

Se convierte en un problema porque cuando queremos conseguir una meta grande, o una meta a largo plazo, las recompensas sólo se verán después de mucho tiempo de pequeños esfuerzos constantes.

Un error de la cultura moderna es creer que todo se construyó de la noche a la mañana y que el éxito es un golpe de suerte. Algunas veces creemos que un cazatalentos sorpresa nos descubrirá en Instagram y nos llevará al éxito en pocas semanas, pero aparte de Bad Bunny, son pocos los que pueden contar esas historias, jaja.


Como dice el dicho “Roma no se construyó en un día” y la mayoría de personas que vemos hoy en la cima de sus ámbitos tuvieron que trabajar fuertemente y con pocas recompensas para conseguirlo.

Procrastinar te puede impedir lograr cosas importantes para tu vida como mudarte a una casa que te guste más, darte el viaje que tanto quieres, hacer el máster que has estado viendo por internet hace un tiempo… Pero siempre lo dejamos en “Bueno, después lo hago… No tengo prisa todavía”

El real problema es que siempre decimos que mañana. Y el mañana siempre viene pero nunca llega.

Zimpla Team




Entonces ¿Qué hacemos para combatir la procrastinación?

Lo número uno.

Encontrar un motivador clave.



Un motivador clave es alguna acción, imagen o hecho que te hace desear las cosas con más fuerza. Les voy a contar yo cómo lo aplico:

Antes de hacer estos blogs yo, como siempre, procrastinaba. Pero me di cuenta que cada que veía videos en youtube sobre la vida en otros países algo en mi me decía:

“Dale santiago, andá y hacé los blogs, trabajá por tu proyecto. Así vas a poder vivir en cualquier lugar del mundo sin estar atado a tu tierra colombia”.

Así pues, cuando no estoy muy motivado para trabajar veo videos de personas esquiando, que es un deporte que me encanta pero en mi país Colombia no puedo practicar.

Eso me llena de ganas y me digo a mi mismo; “Vamos San. Trabaja, ahorra y esquiarás pronto.”

Yo digo que todos tenemos algo que nos motiva, y si no lo hemos encontrado hay que descubrirlo. Este consejo es como el Red Bull de la motivación.

Si quieres ir al gimnasio y no encuentras motivación… Pon en tu celular un fondo de pantalla del cuerpo que quieres tener, escucha música rápida que te suba el ánimo o también… Piensa en esa persona que te va a encontrar más guapo la próxima ves que la veas. ¡Esos son los motivadores! Debes encontrar el motivador clave, el que más te empuja.

Cuando encuentres ese motivador clave escríbelo en todas partes y siempre repítetelo a ti mismo: “Cuando me sienta bajito, voy a recurrir al motivador clave.” 

El segundo tip que tenemos es:

Reducir a la mínima expresión:


Hay que partir los objetivos en la mayor cantidad de tareas pequeñas posibles….

Ejemplo; el objetivo es sacar un video en youtube por primera vez.

Tú podrías poner en tu lista de tareas: “Hacer video youtube” pero va a pasar lo de siempre, vas a procrastinar porque la tarea se ve tan grande y difícil que siempre preferimos dejarla para cuando haya más tiempo. Aquí mi consejo es. Divide ese video en todos los pequeños pasos que tiene, ejemplo:

1. Crear un perfil en youtube
2. Tomarme la foto de perfil
3. Subir la foto de perfil
4. Hacer la descripción del perfil
5. Escribir el guión del video…


Cuando tenemos tareas tan pequeñas engañamos al cerebro ya que son cortas y fáciles. Eso nos hará alcanzar las metas más fácil y procrastinar menos.

Yo personalmente lo que más detesto en la vida es lavar los platos y usar la seda dental.

Los platos porque simplemente lo odio pero la seda dental es porque siempre me ha producido dolor. Sin embargo, todos y cada uno de los días de mi vida hago ambas cosas.

¿Cómo hago?
Planeo mi lista, que se ve así:

1. Sacar la seda dental del cajón.
2. Lavarme las manos.
3. Poner mi música favorita
4. Ponerme los audífonos
5. Cortar un pedazo de seda
6. Bailar un poco la canción que estoy escuchando…
Y finalmente… Empezar.

Al tener ese orden tan específico y tan fácil de hacer ya la seda dental no se convierte en algo tan agobiante. 

Esto mismo puedes hacer para estudiar en la universidad o hacer los trabajos para los que no encuentras motivación. Tienes que convertirlo en un plan, en un proceso, en un arte.

Haz una lista con pequeños pasos que te hagan sentir más en la tarea hasta que sin darte cuenta ya estés dentro de ella.

El tercer y último tip es :

¡La regla de los dos minutos!

 La regla de los dos minutos consiste en siempre poner un temporizador de dos minutos y decirse a sí mismo:

“Voy a intentar hacer esto por tan sólo dos minutos y si no me gusta y me siento muy mal, está bien, lo dejo. “

Usualmente todo se ve terrible desde antes de comenzar, pero una vez ya estás manos a la obra te das cuenta de que no es tan malo como pensabas.

Si de verdad te molesta tanto, termina cuando suene el temporizador, pero la mayoría de veces te va a funcionar:

Dispón el temporizador y empieza con la tarea que estás procrastinando. Si la odias tanto, descansa 5 minutos y vuelve a intentar con otro temporizador pero ahora de 3 minutos.

Eventualmente, vas a terminar cayendo en las garras de tu tarea.

Si te gusta todo lo relacionado con el tiempo puedes te recomendamos leer esta entrada sobre los ladrones de tiempo.

Espero te haya gustado muchísimo esta pequeña recopilación de tips y esperamos que nos estés siguiendo en nuestros otros canales.

En Instagram estamos como @Zimpla.co y nuestro podcast está en varias plataformas como Spotify, Anchor y Apple Podcasts y lo encuentras poniendo “Zimpla” en el buscador.

¡Si quieres el resumen semanal de los temas que tratamos en zimpla, suscríbete abajo!

¿Crees que alguien puede servirle este blog? ¡Compártelo!

Entérate de todo, siempre.

Te avisaremos de nuestros nuevos blogs, cursos, podcast o seminarios gratuitos.